diumenge, 12 de juny de 2011

Todo pasó tan deprisa

Que deprisa pasa todo
Aunque nos parezca mentira
Es como el despertar en la noche
De repente; entre mil pesadillas.

Hijo te quiero explicar
Lo que soñé el otro día
Era todo tan real
Como cuando lo vivía.

Tú eras aún muy pequeño
De la mano me cogias
Y de tu espalda colgaba
Una pequeña mochila.

De repente, paso unos años
Pero la escena era la misma
Tu colegio ya era más grande
Y estaba en una subida.

No tenías cuatro años
Te intentaba coger de la mano
Y tu mano no quería
Por lo crecido que estabas
Nueve o diez años tendrías.

Se repetía todo de nuevo
Pero tu altura no era la misma
Salías de un gran colegio
Un instituto parecía.

Ibas riendo, muy contento
Con varios amigos y amigas
En tu cara aparecían sombras
En el labio y la barbilla.

Pero esta estrofa que escribo
Es real, no es pesadilla
El veintiocho de Mayo
Lo que sentí el otro día
No existen palabras que expresen
Lo que mi corazón transmitía.

Se unieron esas vivencias
Con todas las antes vividas
Y me emociones al recordar
Mis ojos se nublaron de alegría.

Porque una semilla sembraste
Cuidaste de ella cada día
Y cuando pasó algún tiempo
Ese fruto tan mimado
Con ilusión recogías.

Sigue asi y nunca cambies
Piensa que todo en la vida
Si quieres un buen resultado
No solamente es sembrarlo
Hay que regar cada día.
                               José M.