dimecres, 7 de desembre de 2011

Ellos nunca tienen Navidad

Ellos viven en una tierra
Tan pobre de trigo y agua
Dos elementos esenciales
Para tener pan, hace falta.

Pobres niños inocentes
Que no entienden de palabras
Pero si saben pedir algo
Para dar a sus gargantas.

Son esqueletos vivientes
Con las barrigas hinchadas
Con la muerte en los talones
Con la muerte en las espaldas.

Vuestra niñez;  no existe
Tampoco pensáis  en mañana
Como el resto de esos niños
Que no viven en Somalia.

No lloréis más ¡por Dios¡
Que se nos rompe el alma
De ver tanto sufrimiento
Y tanta lagrima derramada.

Los pechos están vacíos
Tan solo aire contienen
Solo mamáis sufrimiento
Y amarguras sin esperanzas.

Siempre esperando caridad
Con las manos levantadas
Con las  moscas, sus compañeras
Y esas profundas miradas.

Que suplican en silencio
 Sin mediar una palabra
Con caras serias de amargura
Han perdido la esperanza

Son esqueletos vivientes
Con las barrigas hinchadas
Con la muerte en los talones
Con la muerte en las espaldas

José M.